29. Falta de Religiosidad (Adharma)
El jugador que ingresa a la celda sudharma descubre su papel en el juego y comienza a actuar de acuerdo con él, sin prestar atención a las consecuencias. Sabe que mientras escuche la voz interior, no tiene nada que temer. La fe que está de acuerdo con las leyes de la naturaleza es sudharma. La fe ciega, que descuida los principios cósmicos, conduce al adharma. En esencia, todas las acciones que son contrarias al Dharma individual de una persona son adharma. Adharma lleva a la persona por mal camino, devolviéndola al primer chakra, a las ilusiones, que son la esencia de la fe ciega.
Adharma entra en conflicto con las leyes del ser. Al amanecer, todo el planeta se transforma. Todo cambia: viento, temperatura, presión. El ritmo de vida es cada vez mayor. Si una persona duerme a esta hora, está actuando en contra de las leyes del planeta, y esto es adharma. La extracción de materias primas fósiles de las entrañas de la Tierra, que luego se utiliza sin preocuparse por las posibles consecuencias negativas para el medio ambiente y las necesidades futuras del planeta, es un adharma dirigido contra la Tierra. Asimismo, algunas acciones sirven como adharma para la fisiología humana. Vivir en constante tensión, sin descanso, es un adharma evidente. Pero liberar la tensión recurriendo a medios falsos será aún más adharma. Adharma no existe por sí mismo. Esta es la negación de las leyes del Dharma, acción contraria a la propia naturaleza interna. La auto-ignorancia es adharma, pero la auto-adoración también es adharma.
Uno puede comprender mejor la naturaleza del adharma si recuerda los gunas, las tres fuerzas cósmicas involucradas en la creación. Si uno de ellos - sattva (energía consciente), tamas (inercia) o rajas (actividad) - comienza a prevalecer sobre los otros dos, surge un estado de adharma. El mayor adharma es la autodestrucción. La Serpiente de Adharma lleva al jugador al comienzo del juego, en una ilusión. Adharma es el principal peligro para un jugador que está al nivel del cuarto chakra. En los tres primeros chakras, la energía se dirigía hacia los planos físico, astral y celeste. Ahora, estando en el cuarto chakra, el jugador comienza a comprender la importancia de la religiosidad real. En busca de su propio papel en el juego, puede descuidar los aspectos existentes del Dharma, tratando de hacer todo a su manera, ignorando las leyes planetarias de la existencia. La fe es la clave de esta situación.
La fe es la esencia misma del cuarto chakra: fe, devoción, bhakti. Esta creencia, si el jugador actúa en armonía con su verdadera naturaleza (sudharma), lo eleva al plano de la penitencia. Pero si se desvía del camino recto, la misma fe le hace caer de nuevo en el error. Esto es adharma. Las acciones basadas únicamente en la fe alejan a la persona de la verdadera religiosidad. La fe que no está enraizada en la comprensión de las leyes del ser es ciega. Y esa fe ciega es la causa más común de pérdida de energía en este plano. La fe en armonía con las leyes de la existencia es sudharma; la fe justa es adharma.