31. Plan de santidad (yaksha-loka)
El jugador que ingresa al plano de la santidad experimenta la gracia divina a través de la comprensión de los principios cósmicos. La santidad es un resultado directo de las buenas tendencias. Este es el sentimiento de unidad con la presencia de lo Divino asociado con el cuarto chakra y la capacidad de ver la manifestación de Su gracia en toda la creación. Esta unidad trasciende la mera comprensión intelectual y se convierte en una parte real de la vida cotidiana.
Los yakshas son seres etéreos que viven en los cielos. De acuerdo con el sistema cosmológico adoptado en el hinduismo, existen siete clases de seres en el universo: devas, yakshas (o kinnaras), gandharvas, manushyas, asuras (o rakshas), bhutas y pishachas. Los pishachas representan el tipo más bajo de conciencia basado en la violencia y la traición. Los siguientes son los bhutas, o espíritus desencarnados, incapaces de abandonar el plano terrenal de existencia debido al apego, viviendo en el pasado. Luego siguen los asuras, criaturas que no reconocen estándares éticos de comportamiento, que viven en busca de placeres sensuales ("vino, mujeres y canciones"). La siguiente clase es manushyas (gente). Creen en las leyes del karma y en la responsabilidad por las consecuencias de sus acciones. Manushyas puede prever el futuro y comprender la naturaleza de la liberación. Este es el plan de la existencia humana. Los gandharvas son criaturas dedicadas al servicio de los dioses y que viven en armonía con la música divina. Inspiran a las personas a través del sonido y la música. Luego vienen los yakshas: su conciencia se basa en el conocimiento y la comprensión de los principios cósmicos y la experiencia directa de la gracia divina. Y finalmente, están los devas, formas puras de la energía de las propias deidades.
Cuando el jugador llega a yaksha-loka, su atención se dirige a la cuestión de la naturaleza de la existencia divina. Intenta encontrar conexiones entre lo divino y su vida diaria. Se esfuerza por tener una experiencia real, que solo es posible después de alcanzar el cuarto chakra. Antes, era sólo un concepto abstracto. Ahora el interés por lo divino y su presencia en toda la creación, el deseo de enfrentarse a la realidad se convierte en la esencia del jugador.